TARTA DE BODA "TARTA-HOGUERA"

01 diciembre 2014



tarta-boda-alicantina


  
Esta es la tarta más grande y difícil que he hecho hasta el momento, desde el horneado de los bizcochos ( el bizcocho grande más bien) pasando por la elaboración del corazón y los modelados, hasta el transporte y colocación de la tarta en su mesa. Ha sido todo un reto.

Nunca había hecho una tarta de boda y ha sido un honor poder participar de alguna manera en un día que es muy especial para los novios.

La responsabilidad que se siente cuando te encargan una tarta no tiene comparación con lo que se siente cuando esa tarta es para unos novios que, además, quieren que la tarta de su boda sea especial, única y que les represente.

Como ellos son artistas falleros, eligieron una de sus hogueras y toda la ceremonia tenía ese toque festero.


Foguerer

La primera dificultad con al que me topé fue con "el foguerer" que era un hombrecito un poco cabezón y tenía que medir casi 30 cm, así que no sabía si se aguantaría de pie, luego la falda-pantalón que la tuve que repetir porque no conseguía que pareciese un pantalón. Al final el muchacho salió bien y, la verdad que me quedó guapetón jejeje.


Belleza infantil




Las "Alicantinas" fueron mitad bizcocho mitad fondant, aproveché para incluír las faldas de bizcocho y así habría raciones extras por si acaso alguien quería más... 

Intenté que se pareciesen lo máximo posible a las originales de la hoguera ya que son el alma del conjunto. Creo que quedaron muy bonitas ( modesta que es una ) ejem ejem...


Belleza adulta

Me estrené con el modelado de chocolate con "Paquito el chocolatero" que meaba chocolate jajajaja (que cosas se les ocurre a estos artistas)

Me gustó mucho trabajar el chocolate aunque creo que me hace más gorda....bueno, tendré que acostumbrarme al michelín, cosas del oficio...


Paquito el chocolatero




Era una tarta que no tiene un "delante y detrás", la dejamos en la base giratoria para poder verla por todos los lados  bien, aunque había gente que la giraba demasiado deprisa y la estructura del corazón peligraba bastante.

Estas tartas dan una sensación de dureza, casi como si fuesen de mentira, pero en realidad son tan blanditas como cualquier otra tarta.

Pero lo bonito es poder disfrutar de ellas como niños.

Mereció la pena todo el trabajo al ver las reacciones de la gente, lo sorprendidas que quedan y la ilusión que hace, incluso para los invitados ver una tarta que no parece una tarta ( aunque esta sí parecía una tarta pero de mentira), es el mayor reconocimiento que pueden darme.




La tarta era grande, para 100 personas. El bizcocho más grande era de 35cm de diámetro y el más pequeño de 15cm y debía de medir unos 45cm de altura. No sé lo que pesaba pero cuando la fui a mover creía que se había pegado a la mesa y es que tuve que hacer mucha fuerza para moverla un poquito.

Y aquí estoy yo posando con la tarta para que veáis el tamaño...


Espero que os haya gustado la tarta.


Nos vemos mañana otra vez con otra entrega del curso. 










2 comentarios:

Penélope Tarteandoenmicocina dijo...

Guau!! Te ha quedado preciosa!! No le falta ningún detalle. Me ha encantado. Besos

Vanessa Rodríguez dijo...

¡¡Gracias Penélope!! Un beso

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